Episodio #8 · 2 de febrero de 2003 · narra 1930–1961
Rafael Leonidas Trujillo y Luis Muñoz Marín
Con la participación de Dr. Jorge Rodríguez Beruff.
Sobre este episodio
En este conversatorio, Ángel Collado Schwarz y el periodista Nelson dialogan con el historiador Jorge Rodríguez Beruff sobre la relación entre Luis Muñoz Marín y Rafael Leonidas Trujillo. El punto de partida es una aparente paradoja: si Muñoz y Trujillo se detestaban mutuamente, ¿cómo se explica la visita casi de Estado que Trujillo realizó a la isla de Culebra en 1940, donde la Marina de Guerra estadounidense le rindió honores de jefe de Estado? La respuesta apunta a la existencia de dos aparatos de política exterior de Estados Unidos que no siempre coordinaban: el Departamento de Estado y la estructura militar, particularmente la Marina, que controlaba las relaciones con Trujillo y llegó a dar órdenes al propio Muñoz. Rodríguez Beruff traza la trayectoria antidictatorial de Muñoz desde 1923, cuando participó en un movimiento contra el dictador venezolano Juan Vicente Gómez junto a figuras como Rómulo Betancourt, y documenta su postura antitrujillista sostenida hasta la muerte del dictador. El episodio detalla los asesinatos de puertorriqueños ordenados por Trujillo en los años 30 (el caso de Colón Píriz), la maquinaria de relaciones públicas y prensa que Trujillo financiaba en Estados Unidos y Puerto Rico —con actores como Hamilton Fish y Oleg Cassini—, y las figuras puertorriqueñas a su servicio, sobre todo Félix Benítez Rexach, agente de Trujillo a quien el dictador terminó mandando a matar. La conversación también aborda la novela La fiesta del Chivo de Mario Vargas Llosa y su relación con la historia real, el papel del exilio dominicano en Puerto Rico y la fundación del PRD en el Ateneo Puertorriqueño, el asesinato de Jesús de Galíndez, los temores de Muñoz por su seguridad personal, y el giro de la política estadounidense que culminó en 1961 con el magnicidio de Trujillo, impulsado por el escándalo Galíndez y por la Revolución Cubana.
Momentos
«Trujillo fue con un uniforme de gala, con 40 medallas y creo que 7 cadenas, ninguna batalla. Creó una sensación, porque los militares norteamericanos estaban en maniobras, en uniformes de maniobras, y él en eso, un uniforme muy vistoso, blanco con ribetes dorados. Yo he visto pinturas de Napoleón y nunca se puso tanta medalla; yo creo que es más Luis XVI, de Luis XIV.»
— Jorge Rodríguez Beruff · ▶ 12:11
«Era uno de los muy pocos, creo que había una o dos personas, que podía entrar al despacho de Trujillo enfangado; así que había una relación muy especial entre ellos por mucho tiempo. Pero al final Trujillo lo mandó a matar, porque a Félix Benítez Rixach se le ocurrió la osadía de decirle a Trujillo que ya era hora de renunciar.»
— Jorge Rodríguez Beruff · ▶ 20:52
«El almirante Ellis le dijo a él que nunca se le habían rendido tantos honores a un líder extranjero. Y él dijo: no, yo no soy un líder extranjero, yo soy un ciudadano del continente. Así que Trujillo jugaba también con eso, ¿verdad?»
— Jorge Rodríguez Beruff · ▶ 13:15