Episodio #770 · 7 de enero de 2018 · narra 1206–1960
Los terciarios dominicos, el nacionalismo y la Guerra Fría
Con la participación de Fray Mario Rodríguez León.
Sobre este episodio
En este programa, el fraile dominico e historiador Fray Mario Rodríguez León relata los orígenes medievales de la Orden Dominicana, su llegada a Puerto Rico con la conquista española en 1510 y la posterior expansión de sus tres ramas, destacando la tercera, los terciarios, que permanecieron activos incluso después de la desaparición de la orden regular a finales del siglo XIX. Se describen los momentos clave de la llegada de los dominicos holandeses en 1904, la consolidación de comunidades terciarias en Cataño, Bayamón y otros municipios, y su papel como agentes culturales y educativos. El diálogo se adentra en la relación entre los terciarios dominicos y el nacionalismo puertorriqueño, señalando figuras como Pedro Albizu Campos, Pedro Alvizu Campo y el padre Martín Bersen, y cómo la persecución política de la Ley de la Mordaza (1948) y la Guerra Fría influyeron en la vida de estos religiosos. Se discute la influencia de los obispos norteamericanos, la polarización entre comunismo y nacionalismo, y el papel de Puerto Rico en el contexto geopolítico de la Guerra Fría. El episodio concluye con una reflexión esperanzadora sobre la solidaridad, la cultura y la necesidad de rescatar la memoria de estos actores para el futuro de la isla.
Momentos
«Pues, el nuestra orden de predicadores o frailes dominicos, como más nos conocen aquí en Puerto Rico y en América Latina, tiene una larga historia. Su fundador es este caballero castellano del siglo 13, que funda la orden en el sur de Francia.»
— Mario Rodríguez León · ▶ 1:01
«Los terciarios permanecen. En 1904 llegan los dominicos holandeses a Puerto Rico, después de la invasión del 98, para suplir la necesidad de clero que quedó vacante.»
— Mario Rodríguez León · ▶ 5:44
«Políticamente, este grupo va a ser formado por Pedro Alvizu Campo, porque la mayoría eran nacionalistas e independentistas, y teológicamente por la figura de padre Martín.»
— Mario Rodríguez León · ▶ 9:42