Episodio #622 · 23 de noviembre de 2014 · narra 1948–2014
Carmelo Sobrino y las artes plásticas
Con la participación de Carmelo Sobrino.
Sobre este episodio
En este episodio, Ángel Collado Schwarz conversa con el pintor y artista gráfico Carmelo Sobrino (Manatí, 1948) sobre sus orígenes: la fascinación por su abuela artesana, que fabricaba pilones, ditas y hasta un cuatro, y sus primeras clases formales con don Oscar Colón Delgado en Hatillo. Sobrino narra cómo, tras un viaje aventurero por Colorado, México y California —donde conoció el trabajo de César Chávez en Delano—, regresó a Puerto Rico y, gracias a Carlos Raquel Rivera, se integró como ayudante de Toño Martorell, con quien montó el taller Alacrán en la calle Serra. Allí aprendió la disciplina gráfica y participó en la producción de carteles políticos (la crisis de Culebra), carteles de artistas como Lucecita, la Batalla de Argelia y las célebres barajas con figuras políticas del país. El programa dedica largos tramos a los grandes maestros: Lorenzo Homar como padre de la gráfica puertorriqueña; Carlos Raquel Rivera como "pintor nacional" y su cuadro Niebla; y una galería de artistas —Torres Martinó, Rafael Tufiño, Rafael Ríos Rey, Julio Rosado del Valle, Osiris Delgado, Francisco Rodón y, con especial afecto, Augusto Marín, su maestro de pintura—. Sobrino también describe la evolución de su propia obra, desde lo figurativo y los cuadros de comida criolla y arquitectura arrabalera hasta los horizontes de mar y cielo de sus años frente al mar. En la última parte, el artista ofrece una reflexión crítica sobre el arte contemporáneo: rechaza el arte demasiado intelectualizado, cita a Frankl y a Platón ("la belleza es el resplandor de la verdad"), denuncia la globalización como una trampa que uniforma el arte y lamenta el poder de los mercados. Repasa la decisiva influencia del muralismo mexicano de los años 50 (Posada, Diego Rivera) y el posterior giro hacia Nueva York, y cierra con un diagnóstico del deterioro de galerías y crítica en Puerto Rico, defendiendo los talleres de expresión creativa y viendo en la incertidumbre del país —"una moneda en el aire"— una oportunidad para la creatividad.
Momentos
«Platón decía: la belleza es el resplandor de la verdad, y me gusta esa expresión porque la buena obra de arte, ya sea una pintura, sea una obra de teatro, sea una novela, sea una película, debe tener ese elemento, debe estar resuelto en su belleza, en su discurso estético, pero debe ser espontáneo, debe salir del corazón, y no un tratado intelectual.»
— Carmelo Sobrino · ▶ 28:41
«Yo creo que la globalización ha sido una trampa, inclusive los artistas han caído en eso. Yo creo que cada cultura y cada pueblo tiene derecho y tiene la capacidad de crear un lenguaje propio de su idiosincrasia, de su historia y de su sensibilidad y su identidad.»
— Carmelo Sobrino · ▶ 32:52
«Cuando muy pequeño, mi abuela era una gran artesana y ella hacía los pilones, las ditas. La mayor parte de los utensilios que se usaban en la casa los hacía ella, los cabos de machete. Inclusive, yo vi a mi abuela construir el cuatro de mi abuelo, o sea, ese es un proyecto extraordinario. Y me resultaba mágico, como ella cogía un pedazo utilitario y bonito.»
— Carmelo Sobrino · ▶ 0:53