Episodio #56 · 11 de enero de 2004 · narra 1826–1882
Alejandro Tapia y Rivera: padre de la literatura puertorriqueña; un nacionalista censurado
Con la participación de Dr. Ramón Luis Acevedo, Lic. Juan Manuel García Passalaqcua.
Sobre este episodio
En este programa de La Voz del Centro, los profesores Ramón Luis Acevedo y Juan Manuel García Pasalacua analizan la figura de Alejandro Tapia Rivera, describiendo su multifacética carrera como historiador, novelista, dramaturgo, feminista y abolicionista. Se discute su trayectoria, desde su nacimiento en San Juan, su paso por la administración de una central en Ponce, su exilio en España, la creación de la revista La Azucena y su participación en el Ateneo, hasta su muerte súbita durante una reunión del mismo. Además, el episodio aborda la censura que sufrió sus obras y memorias, la recuperación de su tesis académica y la relevancia de sus obras como La Cuarterona y la novela Cofresí para la construcción de la identidad nacional puertorriqueña. El programa también reflexiona sobre el proyecto nacional que Tapia intentó plasmar en sus escritos, su visión de una nación mulata y su crítica a la aristocracia y al racismo. Se resaltan los temas de feminismo, abolicionismo y censura que atraviesan su obra, y se conecta su legado con la historia cultural y política de Puerto Rico en el siglo XIX, ofreciendo una visión profunda de su influencia en la literatura y el pensamiento puertorriqueño.
Momentos
«Tapia fue historiador, novelista, cuentista, dramaturgo, líder cívico, pensador, escritor satírico, feminista, abolicionista, reformista, liberal, demócrata, y representa la persona de pensamiento más avanzado que podía existir en Puerto Rico en el siglo XIX.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 1:22
«En una reunión del Ateneo, mientras iba a tomar la palabra, sufrió una apoplejía y murió prácticamente en el mismo Ateneo, con las botas puestas.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 3:34
«Tapia escribió sus memorias sin pensar en la publicación inmediata; decidió que no se publicarían hasta después de su muerte, lo que permitió que la censura las mantuviera bajo llave durante casi medio siglo.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 10:44