Episodio #470 · 25 de diciembre de 2011 · narra 1899–2011
Los artistas puertorriqueños en Hollywood
Con la participación de Miluka Rivera.
Sobre este episodio
El episodio traza la historia de los artistas puertorriqueños en el cine y la radio de Estados Unidos. Miluka Rivera sitúa el punto de partida en 1899, apenas meses después de la invasión estadounidense, con el corto 'How the Puerto Rican Girls Entertain Uncle Sam's Soldiers', la primera imagen de la mujer puertorriqueña —y, según los historiadores, de una latina en un drama— en el cine norteamericano. A partir de un afiche que le regaló su suegro, Rivera reconstruye ese origen y los primeros estudios de New York y New Jersey, incluyendo a Sigmund Lubin y su desaparecida 'The Capture of Puerto Rico'. El programa recorre luego a los pioneros del sistema de estudios y de la era dorada: Blanca de Castejón, el actor de carácter Alberto Morín (Casablanca, Lo que el viento se llevó), la niña Evelyn del Río, el productor Rafael Ramos Cobián y, sobre todo, Mapy y Fernando Cortés, con Mapy convertida en la actriz puertorriqueña más taquillera de Latinoamérica y en firme rechazo a los estereotipos de Hollywood. Un eje central es el peso del racismo y del macartismo: Juan Hernández, obligado a ocultar que era negro, y José Ferrer, primer y único puertorriqueño en ganar el Oscar a mejor actor (Cyrano de Bergerac, 1951), cuya carrera quedó marcada por las acusaciones de comunismo y su apoyo al independentismo. En su tramo final, el episodio conecta a Rita Moreno, Raúl Juliá, Miriam Colón, Jimmy Smits y Benicio del Toro con el problema recurrente del encasillamiento del talento latino, y aborda el cine hecho en Puerto Rico —el cine dorado de la DIVEDCO, 'Modesta', 'Los Peloteros', 'La Gran Fiesta', 'Lo que le pasó a Santiago'— y la necesidad de respaldo gubernamental sostenido para desarrollar una industria propia.
Momentos
«Claro, la gente no querían que supieran que él era negro. Y me cuenta el actor Henry Daro, que fue alumno de él y que él lo considera su mentor, que tenía que ir por los elevadores de servicio, tenía que entrar a ciertas horas, porque nadie podía enterarse que esa voz tan maravillosa era un hombre negro.»
— Miluka Rivera · ▶ 19:49
«Dicen que Raúl era más grande que la vida misma, y era alegre, y tenían fiestas, y decía: ay, esta fiesta está muy aburrida, vamos a hacerla al estilo puertorriqueño; y ponía a William Hurt a recitar, a cantar, y se ponían a cocinar. Se le daba una tarea a todo el mundo para hacer una fiesta como nosotros.»
— Miluka Rivera · ▶ 39:58
«Se ganó el Oscar, pero entonces la ironía es que le dicen: se lo estamos dando al actor, no al hombre. Y escribían ese tipo de cosas en el periódico. Él tuvo que escribir cartas; de hecho, publicó una carta en el Daily Variety defendiéndose.»
— Miluka Rivera · ▶ 25:55