Episodio #451 · 15 de agosto de 2011 · narra 1885–1966
Federico De Onís: un eterno universitario
Con la participación de Dr. Luis De Arrigoitia.
Sobre este episodio
Federico de Onís (1885-1966) fue un intelectual español cuya vida se dividió en tres etapas geográficas: 30 años en España, 38 en Estados Unidos y 12 en Puerto Rico. Discípulo de Miguel de Unamuno y Ramón Menéndez Pidal, fundó el Departamento de Español en Columbia University en 1916 y el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico en 1927. Su visión del hispanismo integraba lengua, literatura, folclore, historia y ciencia, y sostenía una teoría de la relación triangular entre España, Norteamérica e Hispanoamérica como expresiones de una misma cultura. El Dr. Luis de Arrigoitia, quien trabajó con De Onís durante 14 años, describe su contribución fundamental: la publicación de 'Desolación' de Gabriela Mistral en 1922, la antología de poesía española e hispanoamericana que clasificó el modernismo, y la edición de la poesía completa de Luis Palés Matos. De Onís también estableció el doctorado en Estudios Hispánicos en la UPR y creó el Seminario de Estudios Hispánicos, cuya biblioteca, archivo y bibliografía constituyen una semilla investigativa única. El episodio revela además la complejidad humana de De Onís: su rigidez aparente contrastaba con una ternura profunda, su formación católica sustentaba una visión trascendente de la vida y la muerte, y su suicidio a los 80 años fue consecuencia de una neuritis que le provocaba dolores insoportables. Su discurso 'Disciplina y rebeldía' y sus escritos sobre la inmortalidad revelan a un pensador para quien la universidad y la cultura eran formas de redención humana.
Momentos
«Señor, te entrego mi vida sangrante, clavada en una cruz. He vivido, he sufrido y no sabía por qué, pero he seguido fielmente los impulsos que tú pusiste en mi corazón. No sé lo que he ganado con mi esfuerzo. Tú solo, Señor, sabes para qué te servimos, para qué te sirve nuestro dolor.»
— Luis de Arrigoitia · ▶ 52:13
«Él dice que desde que llegó a Puerto Rico y miró los ojos de los puertorriqueños, se sintió identificado con Puerto Rico. ¿Por qué? Y la razón lo da al final del trabajo cuando dice, porque son los mismos ojos que yo vi cuando abrí los míos al mundo, que son los ojos de su madre. Así que eso establece una relación íntima, afectiva de don Federico con Puerto Rico.»
— Luis de Arrigoitia · ▶ 10:33
«Él define lo que es un maestro, y dice así, solo es digno de llamarse maestro quien haya sido capaz de darnos una vez siquiera una lección de amor, que lo menos que uno se esperaba era que el señor duro y fuerte, que era don Federico, de pronto tuviera esa ternura, que es la que destaca Juan Ramón en la dedicatoria de los sonetos espirituales.»
— Luis de Arrigoitia · ▶ 33:21