Episodio #333 · 10 de mayo de 2009 · narra 1862–1930
Ángel Rivero Méndez: un hombre entre siglos y entre imperios (1862-1930)
Con la participación de Dra. María de los Ángeles Castro Arroyo.
Sobre este episodio
Ángel Collado Schwarz conversa con la doctora María de los Ángeles Castro Arroyo, autora de la edición anotada de las memorias de Ángel Rivero Méndez, sobre este personaje que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX y entre los imperios español y estadounidense. Nacido en 1862 en el barrio Cacao de Carolina, hijo de canarios, Rivero se formó en la Academia Militar de Infantería de San Juan y en las escuelas de Toledo y Segovia, donde obtuvo el grado de artillería. Militar conservador y anti-independentista, dirigió el periódico La Integridad Nacional, escribió la columna 'Cositas' bajo el seudónimo Quina y militó en el Partido Incondicional Español antes de aceptar la autonomía en 1898. Durante la Guerra Hispanoamericana fue nombrado gobernador del Castillo de San Cristóbal, desde donde contestó el bombardeo de Sampson y llevó un diario que sería la base de su clásico 'Crónica de la Guerra Hispanoamericana' (1922), libro escrito para refutar a militares españoles como Julio Cervera que culpaban a los puertorriqueños de la pérdida de la plaza. Castro Arroyo destaca su valor para el estudio de las mentalidades y su deslumbramiento con el ejército norteamericano, al que llamó 'culto' y 'caballeroso'. Tras el cambio de régimen, Rivero optó por quedarse en Puerto Rico y fundó la exitosa fábrica de gaseosas El Polo Norte en la calle Tetuán, alcanzando la élite sanjuanera. Ingresó al Partido Republicano hasta convertirse en 'autonomista realengo', promotor del concepto de nación cultural basado en la hispanofilia, que trató de armonizar con la lealtad a la ciudadanía norteamericana. En la década de 1920 volvió al periodismo, publicó semanalmente sus memorias 'Remigio, Historia de un Hombre' y sostuvo debates sobre la identidad que anticipan la encuesta de Pedreira. Amigo íntimo de Roberto H. Todd, Vicente Balbás Capó y su médico Francisco de Goenaga, terminó suicidándose en 1930 en su finca de Trujillo Alto, acosado por problemas económicos.
Momentos
«Él creía que se podía hacer leal a ambas cosas: leal a la ciudadanía norteamericana y leal y defensor de la hispanidad, con todas las omisiones que pueda haber en esa definición de lo que él entiende que es la identidad, porque es hispánica, fundamentalmente hispánica, es racista, claro, descansando en la religión católica.»
— María de los Ángeles Castro Arroyo · ▶ 28:38
«Él rechaza la independencia porque siempre la rechazó, la rechazó bajo España y la va a rechazar frente a Estados Unidos. Entiende que la estadidad la considera un estatus hermoso, pero una utopía, porque decía que los norteamericanos nunca darían la estadidad federada a Puerto Rico por las diferencias culturales, raciales y de mentalidades que existían entre las dos naciones.»
— María de los Ángeles Castro Arroyo · ▶ 27:08
«Él termina suicidándose, se pega un tiro en su finca. Su esposa había asistido a misa en la capilla al lado de su casa, él se queda en la casa, cuando oyen el disparo. Fue objeto de duelo en San Juan, una gran honra fúnebre muy comentada en la prensa.»
— María de los Ángeles Castro Arroyo · ▶ 43:13