Episodio #315 · 5 de enero de 2009 · narra 1922–2009
La historia de la radio en Puerto Rico
Con la participación de José Ribas Dominicci, Alfonso Jiménez Porrata.
Sobre este episodio
El episodio traza el origen de la radio puertorriqueña el 3 de diciembre de 1922, cuando los hermanos Behn, dueños de la telefónica en Puerto Rico y Cuba, trajeron desde Nueva York los equipos para la primera emisora, WKAQ. Una anécdota central relata cómo un huracán desvió el primer cargamento a Cuba, lo que hizo que la isla vecina saliera al aire meses antes que Puerto Rico. Los invitados recorren las primeras frecuencias, el papel de Joaquín Agustí, la compra de WKAQ por Ángel Ramos y el surgimiento de las primeras estaciones (WNEL, WPRP, WPRA y WPAB), cuando encender un radio era 'un acontecimiento en el barrio'. A partir de ahí describen la maduración comercial de la industria: el fenómeno de WKBM y sus peticiones de discos, la venta 'con la palabra tuya', las cadenas, las novelas como 'El derecho de nacer', y grandes anunciantes como Crestodenia. Rinden homenaje a figuras legendarias —sobre todo al ingeniero y empresario Rafael Pérez Perry, maestro de Rivas— y a los pioneros de la FM, encabezados por Payo Acosta y WFID. También abordan el uso político temprano de la radio por Pedro Albizu Campos y Luis Muñoz Marín, y la técnica de los remotos en vivo tendiendo cables por los techos de Ponce. El programa examina el impacto de la televisión —que en vez de matar a la radio la obligó a reinventarse en formatos y talk shows—, el auge de la noticia con el teletipo y narradores como Rafael Pont Flores y Arnaldo Maynard, la llegada de las estaciones en inglés y de la radio religiosa a los canales educativos de FM. Cierra con el presente tecnológico —streaming, celular, satélite— y el futuro totalmente digital de AM y FM, subrayando cómo la radio unificó a todo Puerto Rico y hoy lo globaliza.
Momentos
«Y en la Segunda Guerra Mundial había un narrador de noticias que te llevaba al frente de batalla: Arnaldo Maynard. Don Arnaldo Maynard te narraba a ti el desembarco de Normandía, y tú veías los barcos y los aviones y tu imaginación trabajando, con un estilo tan claro que tu imaginación te la ponía como si fuera un televisor.»
— José A. Rivas Dominicci · ▶ 41:31
«La India por la mañana llamaba: oye, ¿cuántos anuncios tiene la corona? 20, ponme 40. Los toras, toras de Colgate palmolive, que era otra: 20, pues ponme 30. Y sin contratos, y sin nada, eso era así, se vendía y se compraba por teléfono, con la palabra tuya.»
— José A. Rivas Dominicci · ▶ 9:13
«Pues mire, aquí está la tarifa, me va a pagar tanto por hora. ¿Y sabe lo que me hizo el contrato? Me lo rompió en la cara. ¡Ra, ra, ra, ra! Mira, yo aquí pago lo que me dé la gana. Llamo a Ponce y le digo: mira lo que me ha pasado. Y todo el mundo riéndose, porque todo el mundo sabía lo que iba a pasar. Y yo caí de pescadito en eso.»
— José A. Rivas Dominicci · ▶ 30:30