Episodio #279 · 27 de abril de 2008 · narra 1919–1999
Abelardo Díaz Alfaro: defensor de la puertorriqueñidad
Con la participación de Dr. Ramón Luis Acevedo.
Sobre este episodio
En este episodio, el Dr. Ramón Luis Acevedo ofrece un recorrido detallado por la biografía y la producción literaria de Abelardo Díaz Alfaro, uno de los escritores más importantes de Puerto Rico en el siglo XX. Desde su infancia en Caguas y su adolescencia en el Valle del Toa, hasta su trabajo como trabajador social que lo llevó a recorrer toda la isla, Díaz Alfaro acumuló experiencias que plasmó magistralmente en su obra. Se analiza en profundidad su libro 'Terrazo' (1947), destacando cuentos como 'El Josco' y 'Santa Claus va a la cuchilla', y cómo estos funcionan como alegorías del choque cultural y la resistencia frente a la norteamericanización. Además, se explora su faceta como comunicador en la WIPR, su postura política independentista, y su posición como figura de transición entre la generación del 30 y la del medio siglo. El episodio cierra con anécdotas personales del invitado y la conmovedora descripción del entierro del escritor, que se convirtió en un homenaje popular a sus valores y su defensa de lo puertorriqueño.
Momentos
«mira, te voy a decir una cosa, ese carrito viejo es el carro de Abelardo Díaz Alfaro y tú eres el abogado de esa limusina que tienes ahí, así que déjame quieto a mí porque en el caso mío yo soy el que le doy valor al carro, en el caso tuyo el carro es el que te da valor a ti, dice que con eso ya el abogado no lo volvió a fastidiar más.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 43:47
«Y entonces resistiéndose a esa condición, el josco se lanza por un precipicio y muere, esnucado. Y entonces en todo esto se ven claramente una serie de símbolos, el símbolo de la defensa de lo propio frente a la invasión extranjera, el símbolo de lo puertorriqueño campesino frente a la eficiencia económica, el bienestar económico, el lucro que representaría el toro.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 25:19
«Y entonces a él se le llevó hasta el cementerio en una carreta de bueyes. se le llevó por las calles de San Juan pues fueron conduciéndolo en la carreta de bueyes una carreta de bueyes en que los bueyes y la carreta estaban adornadas con las coronas que le habían llevado para el velorio y el pueblo lo siguió, el pueblo sencillo siguió detrás de él hasta el cementerio.»
— Ramón Luis Acevedo · ▶ 49:56