Episodio #248 · 24 de septiembre de 2007 · narra 1934–2005
Filiberto Ojeda Ríos en el clandestinaje
Con la participación de Lic. Luis F.
Sobre este episodio
En este episodio, Ángel Collado Schwarz conversa con el licenciado Luis F. Camacho, ex legislador, ex presidente del Colegio de Abogados y colaborador en la defensa legal de Filiberto Ojeda Ríos, sobre los treinta años que el fundador del Ejército Popular Boricua (los Macheteros) pasó en el clandestinaje. Camacho traza la biografía de Ojeda: hijo de un cadete nacionalista en Naguabo, músico y trompetista formado en la Escuela Libre de Música, su paso por Nueva York y Cuba, su integración al Movimiento 26 de Julio y luego al Movimiento Pro-Independencia, y su regreso a Puerto Rico donde asumió la lucha armada como método revolucionario. El relato se centra en el proceso judicial federal por los hechos de 1985 (el arresto en Luquillo y el operativo del FBI), donde Camacho conoció a Ojeda y participó en su defensa. Narra episodios íntimos —la huelga de hambre, las condiciones infrahumanas de su reclusión, el pulso con la juez Carmen Consuelo Cerezo y la histórica absolución por un jurado ideológicamente contrario— así como la libertad condicional, la boda en Cayey, y el regreso definitivo a la clandestinidad en 1990 tras ser condenado en ausencia por el caso Wells Fargo de Hartford. Camacho desarrolla su tesis sobre la evolución ideológica de Ojeda: sin renunciar nunca a la lucha armada como reserva última del independentismo, Filiberto reconoció la validez de la desobediencia civil en Vieques y criticó severamente la división y los insultos entre los dirigentes independentistas tras las elecciones de 2004. El programa concluye argumentando que el gobierno de Estados Unidos decidió eliminarlo el 23 de septiembre de 2005 —fecha del Grito de Lares— no por su capacidad militar, sino porque su mensaje ganaba adeptos y lo convertía en una amenaza real de unidad para el pueblo puertorriqueño.
Momentos
«Le recuerda que es hija de un gran puertorriqueño, así lo dice Filiberto, pero le pide que entienda que él no puede complacerla. La juez lo mira y él le dice: señora juez, si yo la complazco pierdo lo más grande que yo tengo, que es la fuerza moral. Así que no me lo pida, lo lamento, pero no puedo hacerlo.»
— Luis F. Camacho · ▶ 25:21
«Esto alguien lo ha mencionado, creo que fue el compañero García Passalacqua. Yo fui testigo. Ahí se estrechan la mano la juez federal que presidía el proceso y Filiberto Ojeda Ríos, el jefe de los macheteros.»
— Luis F. Camacho · ▶ 25:42
«Lo más doloroso consiste en todas aquellas expresiones sectarias, insultantes, ofensivas y agresiones verbales que emanan de las filas de los dirigentes independentistas más destacados y que en realidad están muy lejanos de representar las aspiraciones de nuestro pueblo en general y de los independentistas en particular.»
— Luis F. Camacho (citando a Filiberto Ojeda Ríos) · ▶ 49:58