Episodio #245 · 3 de septiembre de 2007 · narra 1815–1918
Los comerciantes españoles ante la invasión estadounidense en 1898
Con la participación de Dr. Luis Alberto Lugo Amador.
Sobre este episodio
El episodio traza la evolución del comercio español en Puerto Rico desde la Cédula de Gracia de 1815, cuando el Estado español propició la 'españolización' cualitativa de la isla tras perder sus virreinatos americanos. Los comerciantes peninsulares —asturianos, vascos, gallegos, catalanes— se consolidaron como el grupo dominante en la economía puertorriqueña, controlando importación, exportación, banca y seguros, y articulando su poder político a través del Partido Incondicional Español. Con la invasión estadounidense de 1898, estos comerciantes adoptaron una postura pragmática: trasladaron sus lealtades materiales de Madrid a Washington para conservar su hegemonía comercial. Las autoridades norteamericanas, motivadas en parte por el darwinismo social y por la necesidad de aliados locales, cultivaron a los españoles como grupo de apoyo. Esta alianza, esencialmente económica, se mantuvo mientras los intereses comerciales prosperaron bajo el nuevo régimen. El episodio también examina el costo social de esta alianza: el silencio de los españoles ante la americanización de Puerto Rico, la reemigración de quienes inicialmente regresaron a España, y la persistencia de instituciones como el Casino Español y el Auxilio Mutuo como últimos espacios de españolidad. La conversación concluye reflexionando sobre cómo la visión idealizada de Estados Unidos como 'república de repúblicas' alimentó el anexionismo puertorriqueño hasta que la Ley Foraker y el gobierno militar disfrazado de civil produjeron la desilusión.
Momentos
«esto era una cuestión de dólares y centavos. En la medida en que a los españoles les fuese bien bajo la bandera de las franjas y las estrellas, los españoles aceptarían su rol de grupo de apoyo de los norteamericanos. Pero en la medida en que ocurriesen cosas que pudiesen frenar o amenazar ese dominio, los españoles podrían virarse y despotricar contra los norteamericanos.»
— Luis Alberto Lugo Amador · ▶ 29:36
«Componte, arréglate, arréglate. O sea, aquí se hace lo que los españoles digan y si tú no estás de acuerdo, Componte. Fue un nombre un poco sacado de la manga, ¿verdad? Y se quedó, ¿verdad? Históricamente.»
— Ángel Collado Schwarz · ▶ 15:29
«desde una perspectiva darwinista social, quizá el norteamericano blanco se sentía más cómodo con un europeo blanco que con un puertorriqueño mulato, por ejemplo. Repito, el darwinismo social estaba presente aquí.»
— Luis Alberto Lugo Amador · ▶ 27:20