Episodio #223 · 2 de abril de 2007 · narra 1680–1740
Miguel Enríquez: el primer gran héroe nacional
Con la participación de Dr. Ángel López Cantos (Sevilla).
Sobre este episodio
Miguel Enríquez (c. 1680-c. 1740) fue un pardo ilegítimo, nieto de una negra bozal recién llegada de África, que nació en San Juan y llegó a ser el personaje más poderoso de Puerto Rico en el siglo XVIII. Durante la Guerra de Sucesión Española, cuando la Armada de Barlovento fue trasladada a España y el Caribe quedó indefenso, Enríquez armó una flota de hasta 300 barcos corsarios que defendió las costas del Caribe de holandeses e ingleses, llegando a ser interpelado doce veces en la Cámara de los Comunes británica. La corona lo nombró Capitán de Mar y Guerra y le concedió una Real Cédula auxiliatoria —única en la historia de Puerto Rico— que le permitía resolver cualquier pleito directamente en el Consejo de Indias. Su fortuna, estimada en unos 500.000 pesos de la época (equivalente a 100-200 millones de dólares actuales), provenía tanto del corso legítimo como de un ingenioso sistema de contrabando: coordinaba con corresponsales en Cádiz, Madrid, Curazao y Santo Tomás para 'capturar' barcos cargados de harina que él mismo había comprado previamente, introduciéndolos en San Juan como efectos de corso sin pagar impuestos. Abasteció a la Iglesia con harina y vino para la consagración, compró voluntades de gobernadores y obispos, y mantuvo a 1.500 marineros y 300 esclavos —él mismo nieto de una esclava. Hacia 1729, el ministro Patiño necesitaba paz con Inglaterra para rearmar la flota española, y Enríquez fue sacrificado como razón de Estado. El gobernador Matías de Abadía lo persiguió, embargó sus bienes y lo dejó en la ruina. Se refugió en sagrado en el convento de Santo Tomás (hoy San José), donde murió —según su hija, envenenado— como un pobre de solemnidad, enterrado en una fosa común. López Cantos, tras diez años de investigación en el Archivo General de Indias, lo rescató del olvido y lo publicó en 1998, lamentando que Puerto Rico aún no reconozca a quien considera su primer gran héroe nacional.
Momentos
«Miguel Enríquez es una consecuencia de una razón de Estado. Hacia 1729 el ministro Patiño quiso hacer una gran armada, quiso rearmar a España desde el punto de vista naval, para ello tenía necesidad de tener una paz con Inglaterra, y Miguel Enrique es el sacrificado, muere como una razón de estado.»
— Ángel López Cantos · ▶ 47:12
«Dice una hija suya, ilegítima o natural, que era Carmelita, que murió envenenado, y que tuvieron que pedir dinero para decirle las misas, como un pobre de solemnidad, el que era dueño prácticamente de toda la isla, el que dio prestigio a la isla.»
— Ángel López Cantos · ▶ 49:24