Episodio #202 · 6 de noviembre de 2006 · narra 1914–1994
Oscar Collazo y la Revolución de 1950 en Washington
Con la participación de Carmen Zoraida Collazo.
Sobre este episodio
En el episodio #202, Ángel Collado Schwarz conversa con Carmen Zoraida Collazo, hija de Oscar Collazo, para reconstruir la vida del nacionalista puertorriqueño. Nacido en el barrio Pajonal de Florida en 1914 y criado en la montaña por su tío Salvador tras la muerte temprana de su padre caficultor, Collazo despertó a la política siendo joven: primero al escuchar a unos cadetes recitar a José de Diego en Ciales, y luego al oír a Pedro Albizu Campos en la Plaza de Armas. Ingresó a la Juventud Nacionalista, se hizo teniente de los Cadetes de la República en el área de Manatí y, tras separarse de su esposa en 1937, emigró a Nueva York con su hija, enterándose en altamar de la Masacre de Ponce. En Nueva York, Collazo se integró a la Junta Nacionalista —que llegó a presidir— y volvió a encontrarse con Albizu Campos, mientras su hija lo acompañaba a conmemoraciones junto a figuras como Vito Marcantonio y Julio Pinto Gandía. El relato culmina el 1 de noviembre de 1950, cuando Collazo y Griselio Torresola atacaron Blair House, residencia temporera de Truman, sin un plan preciso y con la certeza de que probablemente morirían: buscaban llamar la atención del mundo sobre lo que ocurría en Puerto Rico. Zoraida narra con crudeza cómo se enteró por teléfono, el arresto e interrogatorio por el FBI y el Servicio Secreto, y las fotos del padre supuestamente muerto que le mostraron. Condenado a la silla eléctrica, Collazo vio conmutada su pena a cadena perpetua por Truman el 24 de julio de 1952 —un día antes de la Constitución del Estado Libre Asociado— gracias a la presión internacional y a más de 80.000 firmas, aunque documentos de la Casa Blanca revelan que también pesó el cálculo de relaciones públicas. Cumplió 29 años, buena parte en Leavenworth junto a Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero, hasta el perdón de Jimmy Carter en 1979. De vuelta en Puerto Rico, siguió activo en la lucha por la independencia hasta su muerte en 1994; el episodio cierra con su propia voz recordando que el ideal sembrado por Albizu fue su único sostén en la cárcel.
Momentos
«Entonces me dicen, ¿usted tiene hermanos? Y yo le dije, bueno, ¿por qué ustedes me están haciendo tantas preguntas? Me dicen: no me dijeron dos, me dijeron tres hombres trataron de asesinar al presidente Truman. Y uno de ellos es su padre. Y a lo mejor está muerto o herido. Yo le tiré el teléfono y salí corriendo.»
— Carmen Zoraida Collazo · ▶ 25:54
«Yo fui vestida con mi traje de graduación para que él me viera. Él no podía casi hablar y yo tampoco, porque me dio ahora y los dos llorando, pero llorando a lágrima viva. Después me escribió una carta donde me dice que cuando yo me iba, cuando se acabó la visita, él se quedó mirándome, y yo estaba toda vestida de blanco, me dice: parecías un ángel.»
— Carmen Zoraida Collazo · ▶ 36:42
«Si usted sabe algo, hable, me decían, no le van a hacer nada, nosotros lo vamos a proteger, o es que los nacionalistas le han amenazado. Y ahí fue que yo, la sangre de Collazo se me salió aquí y le dije: ustedes no conocen a los nacionalistas, porque si no, ustedes no me estuviesen haciendo a mí esa pregunta.»
— Carmen Zoraida Collazo · ▶ 30:40