Episodio #176 · 8 de mayo de 2006 · narra 1940–1980
Luis Muñoz Marín y Roberto Sánchez Vilella
Con la participación de Lic. Jeannette Ramos Buonomo (QEPD).
Sobre este episodio
Jeannette (Janet) Ramos Buonomo, hija del líder popular Ernesto Ramos Antonini, comparte su recuerdo de Luis Muñoz Marín desde la niñez, cuando acompañaba a su padre a las reuniones del naciente Partido Popular en Treasure Island, Luquillo y La Fortaleza. Tras ocho años en Holanda regresa, estudia leyes, trabaja en el bufete de José Trías Monge y Lino J. Saldaña —donde conoce a Abe Fortas, quien luego sería padrino de su hijo— y se convierte en la primera mujer ayudante de un gobernador al integrarse al equipo de Roberto Sánchez Vilella en 1965. Su testimonio ilumina las barreras que enfrentaban las mujeres en la política y el derecho de la época. El núcleo del episodio es la transición del poder tras el retiro de Muñoz en 1964 y la elección de Sánchez Vilella, el hombre de su total confianza, cuya candidatura —según la invitada— quedó despejada con la muerte de Ernesto Ramos Antonini en enero de 1963. Ramos Buonomo describe cómo el mensaje de 'nueva gente, nuevas ideas' chocó con la vieja guardia (Luis Negrón López, Santiago 'Chaguín' Polanco Abreu, Arcilio Alvarado), cómo los 'cortesanos de Palacio' llevaban chismes a Muñoz, y cómo su propia relación personal con el gobernador, que culminó en matrimonio en 1967, se entrelazó con la crisis política. El relato recorre el plebiscito de 1967, la negativa del partido a conceder primarias, el rompimiento definitivo y la derrota de 1968 que dio paso al Partido Nuevo Progresista. En la última parte, la invitada narra los encuentros de reconciliación de finales de los años 70, cuando Muñoz visitó su casa en Trujillo Alto y reconoció públicamente en 1978 el error cometido contra Sánchez Vilella, su 'príncipe heredero'. También aborda la fundación del Partido del Pueblo, las tensiones de Roberto con su cuñado Teodoro Moscoso en torno a la industrialización, los logros de su gobierno (Comisión de Derechos Civiles, política ambiental, comisión de nombramientos judiciales) y la preocupación final de Sánchez Vilella por el dinero, la dependencia y la publicidad en la política puertorriqueña.
Momentos
«Y entonces, en la develación, se le preguntó a varias personas qué pensaban del cuadro. Y Roberto contestó, mirando el cuadro: yo pienso que Muñoz me está diciendo, Roberto, ¿y ahora qué hacemos?»
— Jeannette Ramos Buonomo · ▶ 42:15
«Se le acerca para que desista de su situación personal en bien del partido y de Puerto Rico, alegadamente, y él dice no, no, no, y lo que contesta es: lo pensaré, pero déjenme vivir, quiero vivir.»
— Jeannette Ramos Buonomo · ▶ 24:00
«En casa se le llamaba el príncipe heredero. En otras partes se le llamaba el elegido, pero no hay duda de que ya se rumoraba, aún antes de la muerte de mi papá, de que Roberto Sánchez Vilella era el escogido por Muñoz Marín.»
— Jeannette Ramos Buonomo · ▶ 9:29