Episodio #140 · 28 de agosto de 2005 · narra 1855–1930
Manuel Zeno Gandía y sus “Crónicas de un mundo enfermo”
Con la participación de Dr. Félix Córdova Iturregui.
Sobre este episodio
En este episodio de La Voz del Centro, el doctor Félix Córdoba Iturregui ofrece una visión detallada de la trayectoria de Manuel Seno Gandía, desde su nacimiento en Arecibo en 1855, su educación en España y su regreso a Puerto Rico como médico y periodista. Se exploran sus vínculos con figuras como Eugenio María de Hostos y su participación en la visita al presidente William McKinley en 1898 para reclamar el estatus de la isla. El programa también analiza el contexto literario del naturalismo, la influencia de Emil Solá y Claude Bernard, y cómo Seno Gandía aplicó esa perspectiva a sus novelas “La Charca”, “Garduña”, “El Negocio” y “Redentores”. Se discuten las críticas sociales y políticas que aparecen en sus obras, el largo silencio editorial entre 1896 y 1922 y el impacto de la invasión estadounidense en la producción literaria puertorriqueña. Finalmente, se reflexiona sobre el legado de Seno Gandía, su reconocimiento internacional y la vigencia de sus crónicas como diagnóstico de la sociedad colonial.
Momentos
«Seno Gandía nace en Arecibo en el 1855 y muere en San Juan en el 1930. Desde pequeño fue enviado a España, estudió su bachillerato allá, hizo su carrera de medicina en Madrid y ya de estudiante manifestó su interés por los estudios literarios, la poesía, el teatro y la formación humanística.»
— Ángel · ▶ 1:46
«La intención de la obra es observar la sociedad como un inmenso hospital, diagnosticarla como una enfermedad, y a través de la metáfora de la charca mostrar el atraso y la falta de nutrientes básicos en la estructura social.»
— Félix · ▶ 8:34
«El movimiento naturalista lo que pretende hacer Emil Solá es apoyándose en un texto de un médico francés, Claude Bernard, La Medicina Experimental, y crear una novela experimental donde la observación rigurosa y la hipótesis se desarrollan a través de los personajes y el ambiente, como en las novelas de los Rougon‑Macquart.»
— Félix · ▶ 6:05