Episodio #795 · 1 de julio de 2018 · narra 1898–1918
Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial
Con la participación de Dr. Jorge Rodríguez Beruff.
Sobre este episodio
Tras la invasión de 1898, Estados Unidos irrumpe en el Caribe como potencia militar y política, y la región adquiere un valor estratégico creciente, sobre todo con la apertura del Canal de Panamá en 1914. La gran preocupación de Washington era Alemania: los planes navales estadounidenses (el War Plan Black del General Board of the Navy) y los alemanes (el Operation Plan 3, descubierto en la década de 1970) contemplaban un ataque a Puerto Rico o Culebra, lo que convirtió el control de la isla en una cuestión vital para la defensa continental. El episodio sitúa esta coyuntura en el marco de una Europa de imperios y monarquías emparentadas que se despedaza con la primera guerra industrial, de ametralladoras, gases, tanques, aviones y acorazados. Estados Unidos entra tarde a la guerra (1917-1918), empujado por el hundimiento del Lusitania, el telegrama Zimmermann y el temor a que Alemania ganara acceso a colonias en el Caribe; ya antes había intervenido en Veracruz (1914), Haití y República Dominicana (1916). En Puerto Rico había una pequeña colonia alemana —algunos se enlistaron en el ejército alemán, otros fueron vigilados como espías, como el arquitecto ponceño Alfredo Wiechers, que abandonó la isla para siempre—, pero predominaba la francofilia. Se reclutaron cerca de 20.000 puertorriqueños en tres regimientos; el Regimiento 65 de Infantería fue destacado a la defensa de Panamá, mientras que alrededor de 100 combatieron en Europa, entre ellos el compositor Rafael Hernández, reclutado en Nueva York en el Regimiento 369. La guerra transformó las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos: la Ley Jones reorganizó el gobierno y la coyuntura bélica precipitó la extensión de la ciudadanía estadounidense —un debate atado al servicio militar obligatorio y a intereses económicos que venían impulsándola de antes—. En lo económico, la destrucción de los campos de remolacha europeos disparó el azúcar de caña del Caribe en la 'danza de los millones', un auge que, al terminar la guerra, dio paso al estancamiento de los años veinte y a la crisis azucarera de los treinta. Estados Unidos también compró las Islas Vírgenes a Dinamarca en 1917. Con poca sangre puertorriqueña derramada en el frente, la Primera Guerra Mundial funcionó, en el fondo, como ensayo de la Segunda.
Momentos
«Ella tiene las pruebas de que personajes como Luis Muñoz Rivera, José de Diego y Antonio R. Barceló respaldaron la ciudadanía americana tras bastidores. En su discurso público se oponían, pero tras bastidores ya encontró todas las cartas de ellos con Yager allá en Kentucky.»
— Ángel Collado Schwarz · ▶ 32:13
«En los Estados Unidos, por ejemplo, fue reclutado Rafael Hernández, el compositor puertorriqueño; fue reclutado en Nueva York, en el regimiento de infantería 369, que era de negros, y él llegó a Europa. Y así muchos puertorriqueños que fueron reclutados en Estados Unidos llegaron a combatir a Europa.»
— Jorge Rodríguez Beruff · ▶ 45:18
«Hubo un caso muy famoso del arquitecto Wiechers de Ponce, que era de familia alemana, y que lo estuvieron persiguiendo cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. Él era el que construyó la casa Wiechers en Ponce, y parece que, muy molesto con esta persecución, recogió a toda su familia y se fue a vivir a Barcelona. Jamás volvió a Puerto Rico.»
— Jorge Rodríguez Beruff · ▶ 23:18