Episodio #567 · 4 de noviembre de 2013 · narra 1800–2013
El tercer sector en Puerto Rico
Con la participación de Lic. Carlos Díaz Olivo.
Sobre este episodio
El programa dedica su edición al tercer sector: el conjunto de organizaciones sin fines de lucro que persiguen causas de interés público mediante medios privados, ubicándose entre el sector público y el privado tradicional. Díaz Olivo rastrea sus raíces en la religión, la academia (desde Sócrates y el liceo hasta la creación de la escuela de negocios Wharton por la Universidad de Pensilvania) y el gran capital estadounidense, mostrando cómo figuras como John D. Rockefeller y Andrew Carnegie usaron fundaciones tanto para adelantar causas como para suavizar su imagen y perpetuar su hegemonía. Advierte que el sector puede "romper para cualquier lado": del ambientalismo y la lucha contra el discrimen al Ku Klux Klan, los nazis y los grupos terroristas. En el caso puertorriqueño, el tercer sector fue históricamente el único instrumento del pueblo ante un Estado colonial pobre y un sector privado limitado: el abolicionismo de Julio Vizcarrondo y Segundo Ruiz Belvis, la escuela del maestro Rafael Cordero, el Ateneo, las sociedades de ayuda mutua y los sindicatos del siglo XIX. Tras la invasión de 1898 florecieron organizaciones religiosas, académicas y de salud, hasta que el Partido Popular Democrático, con su hegemonía, absorbió y cooptó gran parte de ese espacio —tragándose las uniones obreras y el sector cultural, y silenciando a los disidentes con la Ley de la Mordaza. Al dislocarse los modelos político y económico, el tercer sector resurge con fundaciones (Ángel Ramos, Ferré, Carvajal), el Fideicomiso de Conservación y, sobre todo, el Centro para la Nueva Economía. Los interlocutores subrayan sus grandes problemas: la falta de rendición de cuentas (accountability), la ausencia de fiscalización en Puerto Rico, el riesgo de que se conviertan en brazo del interés comercial (Agenda Ciudadana) y el peligro de que se autoproclamen voz del pueblo sin tener mandato electoral. Cierran con un llamado a que el sector, y el país, atiendan la desatendida dimensión económica.