Episodio #50 · 30 de noviembre de 2003 · narra 1870–2003
La emigración puertorriqueña a los Estados Unidos de América
Con la participación de Profesor Amilcar Tirado.
Sobre este episodio
Ángel Collado Schwartz conversa con el profesor Amilcar Tirado, del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, sobre uno de los fenómenos más determinantes de la historia social puertorriqueña: la emigración. Tirado desmonta la idea de que la migración es un fenómeno posterior a la Segunda Guerra Mundial y la sitúa en el último tercio del siglo XIX, cuando comerciantes, exiliados políticos como Betances y Hostos, estudiantes y sobre todo tabaqueros se establecen en Nueva York, Tampa y el Caribe. Con el cambio de soberanía surgen las migraciones de la 'periferia' azucarera —a Hawái, Cuba, la República Dominicana— marcadas por travesías durísimas y promesas incumplidas. A partir de la segunda década del siglo XX el flujo se reorienta hacia el territorio continental, concentrándose en Nueva York, donde la tradición artesanal y tabaquera construye barrios como El Barrio (East Harlem), Brooklyn y el bajo Manhattan, y una rica vida cultural y de publicaciones. Tras la Segunda Guerra Mundial llega la migración masiva, impulsada tanto por factores de expulsión en Puerto Rico —discursos de sobrepoblación, esterilización, desempleo— como por la demanda agresiva de mano de obra barata y ciudadana en la economía estadounidense de posguerra, que reclutaba abiertamente a los puertorriqueños. Los censos muestran el salto de 61.000 boricuas en 1940 a más de 800.000 en 1980. El programa recorre también la literatura de la diáspora —Bernardo Vega, Jesús Colón, Julia de Burgos, Guillermo Cotto-Thorner— y figuras clave como Antonia Pantoja, fundadora de ASPIRA, y el congresista aliado Vito Marcantonio. Tirado cierra analizando el desplazamiento de la población fuera de Nueva York hacia Nueva Jersey, Pensilvania, Chicago y, más recientemente, Florida y Orlando, una migración distinta protagonizada por profesionales preparados, y reflexiona sobre el futuro de un proceso migratorio que, a su juicio, continuará mientras persistan el desempleo y las limitaciones económicas de la isla.