Episodio #3 · 22 de diciembre de 2002
Los Arqueólogos: detectives de la historia
Con la participación de Dr. Ovidio Dávila.
Sobre este episodio
En esta edición navideña del programa, Ángel Collado Schwarz e Isabel Fichardo Maldonado conversan con el doctor Ovidio Dávila, arqueólogo del Instituto de Cultura Puertorriqueña, sobre la arqueología como disciplina y su lugar en la identidad del país. Dávila arranca explicando cómo los aborígenes celebraban el nacimiento de sus dioses —como Yokajú— y distingue entre el aprecio popular por "lo indígena" y la comprensión más técnica de "lo arqueológico": los restos de hueso y concha que revelan la vida económica de los antiguos habitantes. Destaca que la isla tiene cerca de 1,200 yacimientos y que el desarrollo sociopolítico y artístico taíno (cacicazgos, dujos, trigonolitos, aros de piedra, incrustaciones de concha y oro) superó al de otras Antillas. La conversación aborda luego los retos del gremio: la Universidad de Puerto Rico no ofrecía un programa de arqueología en 2002, la escasez de arqueólogos frente a miles de casos anuales, y la tensión entre la "arqueología de contrato" privada y la propuesta de que el Estado monopolice esos estudios. Dávila compara con modelos internacionales —Israel y España, con hallazgos como Atapuerca— y define al arqueólogo como "un detective de la historia": un historiador sin testigos que interpreta pistas materiales. Explica el papel de la tecnología (estratigrafía, fechamientos, ADN estudiado en la UPR de Mayagüez) y el marco legal que desde 1988 declara todo recurso arqueológico patrimonio del pueblo. En su tramo final, el episodio subraya el valor humano de conocer el pasado —vinculando el orgullo por los orígenes con la formación ciudadana— y examina la situación de Vieques y Culebra, donde la Marina destruyó yacimientos pero también, por contradicción, selló y preservó otros. Dávila alerta sobre el vandalismo con grafiti en las cuevas, la dificultad de conseguir testigos, la enmienda que convierte el daño arqueológico en delito grave y la naturaleza de la arqueología subacuática, cerrando con un llamado a que cada ciudadano se convierta en vigilante del patrimonio.
Momentos
«Le pregunto su nombre y luego que me dice el nombre y si me dice que su apellido es Gutiérrez Rivera, yo le dije, ¿ustedes son de los Gutiérrez de dónde? Y la mayor parte de ellos no se me sabe decir ni le interesa, quizá por eso es que caen en la drogadicción, porque no hay un orgullo sobre su pasado familiar y de ahí eso trasciende hacia el pasado como pueblo.»
— Ovidio Dávila · ▶ 23:54
«Y esto es un ángulo que no ha sido traído nunca, y lo traigo yo quizás ahora por primera vez, de que si bien la marina con su práctica destruyó yacimientos arqueológicos, también por contradicción hay lugares donde, como no se permitía que nadie entrara y allí tampoco se practicaba nada, esos lugares se han mantenido posiblemente en buen estado y sellados.»
— Ovidio Dávila · ▶ 27:42
«Porque eso le da formación como ser humano. ¿Qué es? Nosotros somos seres humanos, no somos animales, y nos distinguimos de los animales precisamente en que tenemos una conciencia y para alimentar esa conciencia, pues ahí está la historia antigua, como uno de los elementos que se debe también satisfacer.»
— Ovidio Dávila · ▶ 25:02