Episodio #293 · 3 de agosto de 2008 · narra 1930–1989
Ruth Reynolds, Julio Pinto Gandía y los Nacionalistas en Nueva York
Con la participación de Atlántida Castillo.
Sobre este episodio
En este episodio, Atlántida Castillo comparte memorias de primera mano sobre la diáspora nacionalista puertorriqueña en Nueva York durante las décadas de 1950 y 1960. Hija de Juan Antonio Castillo, miembro de la directiva central del Partido Nacionalista, Atlántida creció en una familia profundamente comprometida con la causa independentista, primero en Cuba y luego en Puerto Rico. Su testimonio ofrece una ventana íntima a figuras como Ruth Reynolds, la pacifista estadounidense que se entregó al nacionalismo puertorriqueño, y Julio Pinto Gandía, considerado el organizador de la demostración armada en el Congreso de 1954. La conversación aborda momentos cruciales: el ataque al Blair House en 1950 contra el presidente Truman, la insurrección nacionalista en Puerto Rico, el ataque al Congreso de 1954 con Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Andrés Figueroa Cordero e Irvin Flores, y la posterior persecución del FBI contra la comunidad puertorriqueña en Nueva York. Atlántida describe las redadas, las visitas nocturnas del FBI a su casa, y el encarcelamiento de su esposo. También detalla el carácter y la labor de Ruth Reynolds como secretaria del equipo legal de los nacionalistas, así como su relación con Pedro Albizu Campos. El episodio culmina con el misterio de la desaparición de Julio Pinto Gandía en 1978 en Río Piedras, encontrado su apartamento vacío con la comida servida en la mesa y su sombrero —que nunca se quitaba— aún en su lugar. Atlántida comparte su teoría de que el gobierno estadounidense se valió de personas dentro del movimiento para eliminarlo, y revela que Ruth Reynolds viajó expresamente a Puerto Rico para advertir a la familia de que Pinto había sido eliminado y que el próximo objetivo sería su hermano.
Momentos
«él estaba comiendo o se iba a sentar a comer. Lo que quiere decir que ahí entró alguien que quizás tenía llave para entrar o algo así. Eso es lo que yo pienso, que quizás tenía hasta una llave. Y para que alguien tuviera una llave de él, tenía que ser alguien de mucha confianza.»
— Atlántida Castillo · ▶ 42:32
«mira a mi me da vergüenza esto que mi patria a estas alturas todavía esté haciendo estas cosas reteniendo colonia y eso fue lo que hizo que ella se metiera más hondo en el movimiento nacionalista.»
— Atlántida Castillo · ▶ 4:45
«A mi casa iban a las 2 de la mañana, a las 3 de la mañana, a las 6 de la mañana, me tocaban la puerta a todas horas... vinieron hasta ofrecerme las ayudas esas económicas que dan allí porque bendito, mi esposo estaba preso. Yo no necesito nada de ustedes, nada. Y no les acepté nunca nada.»
— Atlántida Castillo · ▶ 33:00