Episodio #1117 · 14 de junio de 2026 · narra 1991–1999
Un Boricua en la Embajada de EE.UU. en Moscú (1993-95)
Con la participación de Richard Figueroa.
Sobre este episodio
En este episodio, Ángel Collado Schwarz conversa con Richard Figueroa, un boricua que sirvió casi cuarenta años en el servicio diplomático de Estados Unidos. Figueroa cuenta cómo, tras estudiar leyes y ruso en Yale, ingresó al Foreign Service en 1986 y fue destinado a Madrid, para luego perseguir durante años el codiciado puesto en el Bureau de la Unión Soviética. Llega a Moscú en 1993, dos años después del colapso de la URSS, a una embajada enorme —"como un pulpo"— y al periodo más movido, estresante e interesante de toda su carrera. El testimonio central es la caótica transición postsoviética: la privatización mediante cupones que empobreció al pueblo ruso y creó a los oligarcas; el esfuerzo, en el que Figueroa participó directamente, por dar empleo a los científicos nucleares soviéticos mediante el International Science and Technology Center para evitar que emigraran a Irán, Corea o China; y el intento de golpe de octubre de 1993, que vivió en carne propia cuando quedó atrapado con su esposa y su hija de dos años fuera de una embajada rodeada de tropas, frente al edificio del Consejo Supremo que Yeltsin bombardeó. También describe la vigilancia mutua con la KGB ("no trust but verify") y sus viajes de monitoreo electoral a Siberia y al antiguo gulag de Vorkutá. En la segunda mitad, Figueroa evalúa el legado de Yeltsin —sus instintos democráticos empañados por el alcoholismo y su fatídica designación de Putin como sucesor— y las reformas que en su mayoría fracasaron. Conecta ese pasado con el presente: el desmantelamiento de los tratados de control de armas por Trump, la traición a las garantías de seguridad ofrecidas a Ucrania a cambio de renunciar a sus armas nucleares, y la guerra actual, ante cuya valentía y creatividad ucraniana se quita el sombrero. El episodio cierra con sus destinos posteriores en Bruselas y en la Oficina de Asuntos Cubanos, y una anécdota sobre la defensa de los productos "Made in Puerto Rico" ante la Comisión Europea.









